Las labores de edificación y dotación de distintos centros médicos estatales en Honduras continúan paralizadas al tiempo que el Tribunal Superior de Cuentas (TSC) efectúa indagaciones acerca de supuestas anomalías en las obras. Dichas auditorías podrían demorar la reactivación de las tareas por un lapso superior a los sesenta días, justamente cuando la red de salud pública hondureña atraviesa notables deficiencias.
El presidente del TSC, Ricardo Montes, explicó que los procesos investigativos toman tiempo a causa de la gran cantidad de papeles que es necesario revisar, sumado a las auditorías y las inspecciones técnicas llevadas a cabo en diversos puntos del territorio hondureño.
Las pesquisas incluyen la revisión de contratos, procesos de adquisición y diferentes procedimientos relacionados con la ejecución de las obras hospitalarias. De acuerdo con las autoridades, la complejidad de estas verificaciones hace posible que algunos proyectos continúen detenidos durante un período superior a los dos meses previstos inicialmente.
La suspensión genera preocupación debido a las dificultades que atraviesa actualmente la salud pública en Honduras. Entre los principales problemas se encuentran la saturación de hospitales, la falta de medicamentos, el déficit de personal médico y las deficiencias que presenta parte de la infraestructura sanitaria.
El aplazamiento de las obras en los hospitales corre el riesgo de incrementar la tensión sobre una red asistencial que ya lidia con restricciones para dar respuesta a la demanda sanitaria. En paralelo al desarrollo de las pesquisas, los organismos competentes tendrán que esclarecer la eventual existencia de anomalías en los acuerdos y procedimientos examinados antes de resolver el porvenir de los proyectos.
Fuente: Diario Vanguardia — Diario Vanguardia